domingo, 3 de agosto de 2025

PP405: LA MOLÉCULA QUE PODRÍA CAMBIAR EL FUTRO DE LA MEDICICA CAPILAR

Ilustración de una loción con la molécula que podría cambiar el futuro del tratamiento capilar", acompañada de un dibujo estilizado de folículos pilosos.
 Durante décadas, el tratamiento de la alopecia androgénica se ha sostenido sobre dos pilares fundamentales: la finasterida y el minoxidil. Ambos han demostrado eficacia en muchos pacientes, pero también limitaciones: efectos secundarios hormonales en el caso de la finasterida, y una eficacia modesta o lenta con el minoxidil. En este contexto, cualquier innovación real despierta un interés inmediato, tanto en el ámbito clínico como entre los propios pacientes.

Y es aquí donde entra en escena PP405, una molécula de aplicación tópica que podría marcar un antes y un después en el abordaje médico de la pérdida de cabello. Lejos de ser un producto milagro o una tendencia pasajera, se trata de una molécula experimental desarrollada con base científica sólida, nacida de los laboratorios de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y actualmente en fase de ensayos clínicos en humanos.

El enfoque de PP405 no consiste en alterar el entorno hormonal ni en forzar el crecimiento capilar mediante vasodilatación. Su propuesta es más elegante desde el punto de vista biológico: activar las células madre del folículo piloso que han quedado inactivas por la acción de la DHT u otros factores.

La clave está en un componente celular llamado MPC (mitochondrial pyruvate carrier). PP405 actúa inhibiendo esta proteína transportadora, lo que modifica el metabolismo mitocondrial de las células madre del folículo, orientándolas hacia una vía más activa, más regenerativa. En estudios preclínicos, esta reprogramación metabólica ha demostrado que puede reactivar la fase anágena en folículos "latentes", es decir, volver a poner en marcha el crecimiento capilar.

PP405 está siendo desarrollado por la empresa biotecnológica Pelage Pharmaceuticals, una spin-off nacida en UCLA y financiada en parte por GV (Google Ventures). En 2023, completaron con éxito la fase I de ensayos clínicos, donde se demostró que el compuesto es seguro, bien tolerado y sin absorción sistémica. En esta fase, también se observaron marcadores de proliferación celular (Ki67) en los folículos tratados, lo que indicaba una posible activación biológica relevante1.

En 2024, la empresa publicó los resultados preliminares de la fase IIa, con un ensayo en 78 pacientes de entre 18 y 55 años, hombres y mujeres de distintos fototipos cutáneos. Tras cuatro semanas de aplicación diaria:

  • Un 31 % de los varones mostró un incremento del 20 % o más en la densidad capilar respecto al recuento inicial.

  • En el grupo placebo, los cambios fueron nulos.

  • No se observaron efectos secundarios sistémicos ni cutáneos relevantes.

Además, en algunos casos se registró algo inusual en los tratamientos convencionales: reaparición de cabello en zonas donde se creía que el folículo estaba completamente inactivo2.

Más allá de los resultados, lo que hace que PP405 esté generando tanto interés es su mecanismo innovador, su aplicación tópica sin efectos hormonales, y su versatilidad potencial en pacientes hombres y mujeres, independientemente del tipo de cabello o de piel. Todo ello lo posiciona como un tratamiento accesible y con un perfil de seguridad atractivo.

Por supuesto, aún quedan pasos importantes: los resultados son preliminares y se han obtenido en un tiempo corto (4 semanas). Es imprescindible validar su eficacia en un ensayo fase III más amplio y prolongado, que se espera para 2026. También está por ver si puede mantener o incluso mejorar sus resultados con aplicaciones más largas, y si será útil en combinación con otros tratamientos médicos o quirúrgicos.

En medicina capilar estamos habituados a ver promesas que no llegan a materializarse. Sin embargo, PP405 no parece un producto más de marketing. Su desarrollo desde la investigación básica universitaria, su respaldo institucional, y los datos clínicos publicados hasta ahora, lo convierten en una de las apuestas terapéuticas más serias y esperanzadoras de los últimos años.

Aún no sabemos si reemplazará a minoxidil y finasterida o si será una alternativa más dentro del arsenal terapéutico. Pero lo cierto es que, si los próximos estudios confirman lo ya observado, PP405 podría representar un nuevo paradigma en el tratamiento de la alopecia, basado no en bloquear procesos destructivos, sino en reactivar la capacidad regenerativa del propio organismo.

Referencias

  1. Pelage Pharmaceuticals. Phase 1 trial results on PP405 show activation of follicular stem cells without systemic absorption. UCLA Technology Development Group. https://tdg.ucla.edu/pelage-pharmaceuticals-advances-clinical-program 

  2. Dermatology Times. Pelage's PP405 demonstrates efficacy in Phase 2a trial for androgenetic alopecia. 2024. https://www.dermatologytimes.com/view/pelage-s-pp405-demonstrates-efficacy-in-phase-2a-trial-for-androgenetic-alopecia 


viernes, 11 de julio de 2025

¿CUÁNTAS UNIDADES FOLICULARES SE PUEDEN EXTRAER EN UN TRASPLANTE CAPILAR?

 

Ilustración esquemática del proceso de implantación de una unidad folicular en un trasplante capilar.
En el mundo del trasplante capilar, una de las dudas más frecuentes –y también una de las menos comprendidas– es cuántas unidades foliculares pueden extraerse durante una intervención. Aunque a menudo se habla del número de injertos como si fuera una simple cifra, lo cierto es que existe un límite real, determinado por las características individuales de cada paciente y por la biología del propio cabello.

Las unidades foliculares son pequeñas agrupaciones de uno a cuatro pelos que se extraen de la zona donante, generalmente situada en la nuca y los laterales de la cabeza. Esta área tiene una particularidad: está genéticamente programada para resistir la caída del cabello (en el contexto de la alopecia androgenética). Sin embargo, no es infinita. Cada persona dispone de una reserva limitada de unidades foliculares, y esa reserva debe administrarse con inteligencia, especialmente si existe la posibilidad de necesitar más de una cirugía en el futuro.

De forma general, se estima que un paciente promedio puede ofrecer entre 5.000 y 7.000 unidades foliculares a lo largo de su vida para ser utilizadas en trasplantes. Este número puede variar según la densidad capilar natural, el grosor del cabello, su color, el grado de alopecia o la técnica quirúrgica utilizada. Por eso, antes de realizar cualquier intervención, es fundamental hacer un análisis exhaustivo de la zona donante y planificar una estrategia realista y personalizada.

Superar ese límite puede traer consecuencias indeseadas. Si se extrae más de lo que la zona donante puede ofrecer, pueden aparecer zonas visibles con baja densidad, cicatrices, o un aspecto poco natural. Además, comprometer el capital donante desde el inicio puede cerrar la puerta a futuras intervenciones si la alopecia avanza.

En definitiva, el trasplante capilar no es una cuestión de números altos, sino de
equilibrio
. Extraer lo justo, en el momento adecuado, y siempre pensando en el largo plazo. Porque un buen trasplante no solo busca cubrir una zona calva, sino hacerlo de forma natural, armónica y sostenible para el futuro.


jueves, 10 de julio de 2025

¿QUÉ RELACIÓN TIENE EL HIERRO CON LA CAÍDA DEL CABELLO?

Suplementos nutricionales junto a rodajas de limón ricos en vitamina C, que favorecen la absorción de hierro.

La caída del cabello es una de las consultas más frecuentes en dermatología y tricología. Aunque existen múltiples causas posibles, desde el estrés hasta factores hormonales o genéticos, uno de los factores más infradiagnosticados es el déficit de hierro.

El hierro es un mineral esencial para el organismo. Su principal función es participar en la formación de hemoglobina, que transporta el oxígeno en la sangre. Pero su influencia va más allá: está implicado en el metabolismo celular, el sistema inmunitario y también en el crecimiento del cabello. De hecho, el folículo piloso es una de las estructuras que más rápido se divide del cuerpo humano, por lo que necesita un aporte constante de nutrientes y oxígeno para funcionar correctamente.

Cuando el hierro escasea, el cuerpo prioriza las funciones vitales y puede “ahorrar” recursos limitando el crecimiento capilar. El resultado: el cabello entra en fase de caída, lo que se conoce como efluvio telógeno.

Este tipo de caída puede presentarse de forma difusa, es decir, repartida por todo el cuero cabelludo, y es especialmente común en mujeres jóvenes con menstruaciones abundantes, personas vegetarianas, pacientes con dietas restrictivas o con problemas digestivos que dificulten la absorción del hierro (como gastritis o celiaquía).

Aunque en muchos casos se recurre directamente a suplementos, es fundamental realizar primero una analítica que incluya ferritina (el depósito de hierro), hierro sérico y hemoglobina. Solo así puede determinarse si realmente hay una deficiencia que justifique el tratamiento.

Una vez diagnosticado el déficit, se puede indicar una pauta de hierro oral adaptada al grado de carencia. Además, conviene recordar que una alimentación equilibrada es clave para mantener unos niveles óptimos. El hierro se encuentra en alimentos como las carnes rojas, mariscos, huevos, legumbres, frutos secos y vegetales de hoja verde, pero su absorción varía. Por ejemplo, el hierro de origen animal (hemo) se absorbe mucho mejor que el vegetal (no hemo), aunque este último mejora si se acompaña de vitamina C.

En resumen, si notas que tu cabello se cae más de lo habitual, no subestimes el papel que puede tener el hierro. A veces, una simple analítica puede marcar la diferencia entre un diagnóstico certero y meses de frustración. Consulta siempre con un profesional antes de iniciar cualquier suplementación.

Referencias:

lunes, 7 de julio de 2025

ZINC Y CAÍDA DEL CABELLO

Zinc en salud capilar: propiedades, déficit y papel en la caída del cabello

 El zinc es un mineral esencial cuya presencia en el organismo, aunque pequeña, resulta imprescindible para el correcto funcionamiento de numerosas funciones vitales. A menudo pasa desapercibido, pero su papel en la salud capilar es mucho más relevante de lo que se suele pensar. Está implicado en procesos clave como la división celular, la función inmunitaria, la síntesis de proteínas como la queratina y la protección antioxidante del folículo piloso, lo que lo convierte en un elemento importante en el mantenimiento del cabello.

Diversos estudios han demostrado que el déficit de zinc puede asociarse a una caída difusa del cabello, especialmente en forma de efluvio telógeno. Este tipo de caída suele estar desencadenado por situaciones de estrés físico o emocional, cambios hormonales o déficits nutricionales. En estos contextos, la falta de zinc puede contribuir a que el cabello entre prematuramente en fase de reposo, favoreciendo su caída.

Además de la caída, una deficiencia de zinc puede provocar uñas quebradizas, alteraciones en la piel, cicatrización lenta o una mayor predisposición a infecciones. Por ello, es importante valorar este mineral en pacientes que presentan estos signos, especialmente si conviven con una dieta pobre en alimentos ricos en zinc o con problemas digestivos que puedan dificultar su absorción.

El zinc se encuentra en alimentos como la carne roja, los mariscos (especialmente las ostras), los frutos secos, las legumbres y los lácteos. En dietas vegetarianas o muy restrictivas, la ingesta puede no ser suficiente, y además, ciertos compuestos presentes en vegetales (como los fitatos) pueden reducir su absorción intestinal. Por ello, hay casos en los que puede estar indicada la suplementación, siempre bajo supervisión médica.

En consulta, evaluamos de forma individualizada si existe déficit de zinc mediante una analítica específica, y solo en caso necesario se recomienda un suplemento. Es importante destacar que, aunque el zinc puede ser beneficioso en contextos concretos, no actúa como un tratamiento único o milagroso contra la alopecia. Su efectividad depende del diagnóstico preciso y de un abordaje integral del paciente, que combine estrategias nutricionales, médicas y tricológicas adaptadas a cada caso.

Referencias bibliográficas

  • Kil MS, Kim CW, Kim SS. Ann Dermatol. 2013;25(4):405–409.

  • Almohanna HM et al. Dermatol Ther (Heidelb). 2019.

  • NIH Office of Dietary Supplements – Zinc HealthProfessional Sheet

  • viernes, 4 de julio de 2025

    SUPLEMENTOS EN SALUD CAPILAR: ¿CUÁLES VALEN LA PENA?

    Alimentos ricos en hierro y vitamina C, esenciales para la salud capilar

    La pérdida de cabello puede tener múltiples causas: genéticas, hormonales, inflamatorias, nutricionales o emocionales. En este contexto, los suplementos orales se han convertido en una opción popular, pero no todos tienen la misma base científica ni el mismo impacto clínico. ¿Cuáles son los que realmente pueden marcar la diferencia?

    Uno de los más conocidos es la biotina (vitamina B7). Aunque es fundamental para el metabolismo de proteínas, grasas y carbohidratos —procesos esenciales para el crecimiento del cabello—, su efecto real solo se nota si existe un déficit, algo poco común en la población general. Sin embargo, puede ser útil tras partos, dietas estrictas o en situaciones de efluvio telógeno.

    La vitamina D, por su parte, merece una mención especial. Funciona como una hormona y participa en la regulación del sistema inmune y en la salud del folículo piloso. Diversos estudios han encontrado niveles bajos de vitamina D en pacientes con efluvio o alopecia areata, lo que sugiere que su suplementación puede ser beneficiosa en estos casos, siempre que esté indicada por analítica.

    Otro nutriente relevante es el hierro. La deficiencia de hierro —incluso sin anemia— puede estar asociada a la caída del cabello, sobre todo en mujeres jóvenes. Evaluar la ferritina sérica y otros parámetros permite decidir si una suplementación está justificada.

    También conviene prestar atención al zinc, un oligoelemento involucrado en la reparación tisular, la función inmune y el crecimiento del cabello. Su déficit puede causar efluvio, aunque el exceso también puede ser perjudicial. Por eso, como en todos los casos, el equilibrio es la clave.

    Otros ingredientes como la L-cistina, la L-metionina, el ácido fólico, las vitaminas del grupo B o extractos como el mijo o el sabal serrulata, pueden encontrarse en fórmulas comerciales con evidencia variable. Aunque muchos de estos compuestos no causan daño, no siempre están indicados ni son efectivos por sí solos.

    En resumen, los suplementos pueden ser útiles, pero su éxito depende de una correcta indicación médica. En nuestra consulta realizamos un abordaje integral, combinando analítica, diagnóstico capilar y tratamiento personalizado según cada caso. No se trata de tomar “vitaminas para el pelo” de forma generalizada, sino de identificar las causas reales y actuar con criterio clínico.

    Referencias:


    VITAMINA D Y SALUD CAPILAR: ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE?

    Vitamina D y salud capilar: su papel en la caída del cabello
    La vitamina D participa en la diferenciación
    celular del folículo piloso y puede influir en la caída del cabello
    .

    En los últimos años, la vitamina D ha ganado protagonismo en el ámbito de la salud, no solo por su papel en el sistema inmunitario o en la salud ósea, sino también por su posible implicación en la caída del cabello. Aunque no suele ser la primera causa que se investiga, su déficit puede pasar desapercibido y contribuir, en ciertos casos, a alteraciones del ciclo capilar.

    La vitamina D actúa como una hormona en nuestro cuerpo. Su papel va mucho más allá del calcio y los huesos: influye en la diferenciación celular, en la respuesta inmune y en el equilibrio de diversos tejidos, incluido el folículo piloso. De hecho, se ha demostrado que los receptores de vitamina D (VDR) están presentes en las células de la raíz del cabello, y su activación parece ser importante para mantener una fase anágena (de crecimiento) saludable.

    En la práctica clínica, no es raro encontrar niveles bajos de vitamina D en pacientes con efluvio telógeno crónico, alopecia areata o incluso en algunas mujeres con alopecia androgénica. Aunque esto no implica causalidad directa, sí nos habla de un posible factor agravante en ciertos casos, especialmente cuando hay otras señales clínicas de déficit.

    La fuente principal de vitamina D es la exposición solar. Sin embargo, ciertos alimentos pueden contribuir: pescados grasos como el salmón o la caballa, el hígado, las yemas de huevo, los champiñones expuestos a luz ultravioleta y algunos alimentos fortificados. Aun así, muchos pacientes —especialmente en invierno, con fotoprotección excesiva o dietas restrictivas— pueden presentar niveles por debajo del óptimo.

    Los valores séricos considerados adecuados suelen estar por encima de los 30 ng/mL, y por debajo de 20 ng/mL se considera deficiencia. En estos casos, puede ser útil complementar con dosis ajustadas, que oscilan entre 800 y 2000 UI diarias, según edad, situación clínica y niveles basales. Es importante recalcar que la suplementación debe hacerse bajo control médico, ya que tanto el déficit como el exceso pueden tener consecuencias.

    En nuestra consulta, siempre valoramos el contexto global del paciente antes de tomar decisiones. Y en caso de pérdida capilar, especialmente cuando se sospecha una causa nutricional, una analítica completa que incluya la vitamina D puede ser clave para orientar el tratamiento de forma rigurosa y personalizada.

    lunes, 30 de junio de 2025

    ¿LA BIOTINA SIRVE PARA EL CABELLO? LO QUE DICE LA CIENCIA

    Durante años, la biotina se ha presentado como un suplemento casi milagroso para fortalecer el cabello, las uñas y mejorar la piel. Está presente en champús, cápsulas, gominolas y todo tipo de productos de nutricosmética. Pero ¿hasta qué punto está justificado su uso? ¿Sirve realmente para frenar la caída capilar?

    La biotina, también conocida como vitamina B7 o vitamina H, es una vitamina hidrosoluble del complejo B. Su función principal en el organismo es actuar como coenzima en diversas reacciones metabólicas, especialmente en la síntesis de ácidos grasos, el metabolismo de aminoácidos y la gluconeogénesis. Estos procesos son fundamentales para el mantenimiento de células activas como las del folículo piloso, por lo que es razonable pensar que su déficit podría influir en la salud capilar.

    Ahora bien, ¿qué pasa en la práctica clínica? En personas con niveles normales de biotina, la suplementación adicional no ha demostrado mejoras significativas en la calidad ni en la cantidad del cabello. Es decir, tomar biotina “por si acaso” no suele tener ningún efecto tangible sobre la caída. En cambio, en personas con un déficit real, sí puede mejorar el estado del cabello, así como de las uñas y la piel.

    Aunque la deficiencia de biotina es poco frecuente, existen situaciones clínicas en las que puede aparecer: dietas muy restrictivas o desequilibradas, estados de malabsorción intestinal, consumo prolongado de antibióticos o anticonvulsivantes, embarazo, postparto o incluso la ingesta excesiva de clara de huevo cruda, debido a la avidina, una proteína que bloquea su absorción. En estos casos, los síntomas pueden incluir caída difusa del cabello (efluvio telógeno), uñas quebradizas, dermatitis seborreica o periorificial, fatiga e incluso alteraciones del estado de ánimo.

    La clave está en no generalizar. En tricología médica, es esencial identificar la causa concreta de la caída capilar. Empezar a tomar suplementos sin un diagnóstico claro no solo puede ser inútil, sino que puede retrasar el abordaje adecuado del problema. Además, conviene saber que la biotina en dosis altas puede interferir en varios análisis de sangre, como los de tiroides, troponinas o algunas hormonas, generando resultados falsos si no se informa al laboratorio.

    Si tienes dudas sobre si tu caso podría estar relacionado con una carencia nutricional o simplemente quieres un diagnóstico médico fiable, puedes escribirnos a info@clinicatrasplantecapilar.es y te ayudaremos a resolverlo.